Se estudia la posibilidad de la instalación de jaulas trampa en explotaciones agrícolas o ganaderas.

La Xunta de Galicia y la Asociación de Criadores de la Raza Porco Celta (Asoporcel) analizan fórmulas para reforzar el control del jabalí y evitar daños en estas explotaciones. La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, transmitió a los representantes de la entidad que, actualmente, se ha declarado la emergencia cinegética en Galicia —la quinta vez desde 2019— para controlar las poblaciones de jabalí en la comunidad, pero que se pueden adoptar medidas más específicas, como la instalación de jaulas trampa en explotaciones agrícolas o ganaderas donde se haya confirmado la presencia reiterada de jabalíes y no exista otra solución alternativa. La responsable regional, acompañada por la directora xeral de Patrimonio Natural, Marisol Díaz, señaló que esta es una medida que se utiliza como alternativa a las acciones cinegéticas en lugares estratégicos frecuentados por el jabalí en zonas urbanas y periurbanas y que también se han asentado en diferentes espacios naturales protegidos.
En esta línea, destacó que su uso podría extenderse a casos de interés para Asoporcel, mientras el resto de las medidas implementadas por la comunidad no respondan a los problemas específicos surgidos en torno a las fincas, la titular de Medio Ambiente e Cambio Climático destacó que la declaración de emergencia cinegética ha estado vigente desde mediados de octubre del año pasado hasta el próximo 22 de febrero en más del 80 % del territorio gallego y que se pueden capturar jabalíes todos los días del año. Se trata, recordó, de un instrumento provisional y extraordinario para agilizar la aplicación de medidas destinadas a controlar las poblaciones de esta especie en las zonas de mayor incidencia, mediante diferentes modalidades y procedimientos de captura. El objetivo final es eliminar el riesgo y reducir el tamaño de las poblaciones de la especie mediante la adopción de medidas que ayuden a prevenir daños futuros en la medida de lo posible. No obstante, se trata de un instrumento adicional y complementario a la caza regulada en los terrenos del régimen cinegético especial y común, así como a las actuaciones de control de daños, que se siguen desarrollando en paralelo en los términos establecidos en la resolución anual por la que se regula la caza en Galicia y en los protocolos de actuación establecidos al efecto.
