El delegado territorial de la Xunta en Ourense, indicó que las aportaciones están dirigidas a pequeñas empresas ubicadas en zonas rurales y a personas físicas que residan en estos entornos.

El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, se desplazó al polígono de San Cibrao das Viñas para visitar una de las tres entidades orensanas beneficiarias en la última resolución del orden de ayudas para actividades no agrícolas, a lo que la Consellería de Medio Rural destinó en la provincia más de 300.000 euros a favor de la diversificación económica del rural y la fijación de población.
El delegado territorial explicó que el objetivo de estas ayudas de la Xunta es contribuir a la financiación de proyectos destinados a la adquisición de bienes de equipo inherentes a la actividad empresarial que están desarrollando las empresas existentes. En esta línea, destacó que estas acciones permiten tanto la ampliación y modernización del sector productivo en el medio rural, como la generación de las condiciones necesarias para crear y consolidar empleo en la comunidad autónoma, lo que va a favorecer también la fijación de población en el entorno rural.
Durante su recorrido Manuel Pardo indicó que las aportaciones están dirigidas a pequeñas empresas ubicadas en zonas rurales y a personas físicas que residan en estos entornos, y financian proyectos que contribuyen al desarrollo de actividades en ámbitos como la producción de bienes y materiales, la transformación y comercialización de productos agrarios o la prestación de servicios, entre otros. Según señaló el representante autonómico, la Xunta invirtió más de 23 millones de euros en los últimos diez años para financiar este tipo de proyectos. Este montante permitió beneficiar a más de 550 nuevas empresas que generaron más de 500 nuevos empleos y consolidaron 4.320 puestos de trabajo en toda Galicia.
