El representante autonómico, enmarcó estas intervenciones dentro del Plan Hurbe.
El delegado de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, supervisó esta mañana, de la mano del alcalde, Plácido Álvarez, el estado de las obras de mejora de espacios públicos en el Concello de Muíños, llevadas a cabo gracias al acuerdo de cooperación suscrito entre la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas y el ente municipal, que cuenta con una inversión de más de 630.000 euros; de los que el 70% fue una aportación del Gobierno gallego (442.943€), mientras que el Concello de Muiños aporta el 30% restante (189.833€).
El delegado de la Xunta explicó que esta actuación llevada a cabo en el lugar de Muiños, parroquia de San Pedro de Muiños, se encuentra en el entorno de elementos del patrimonio cultural, del patrimonio natural (Reserva de la Biosfera transfronteiriza Xurés-Gerés), de varios riachuelos, y de líneas eléctricas. Asimismo, añadió que también se actúa en zonas que se utilizan como punto de encuentro y esparcimiento del núcleo y que por su singularidad necesitan un adecuado acondicionamiento para su puesta en valor.
Durante la visita, Manuel Pardo detalló que la intervención aborda la mejora de la pavimentación con revisión de las instalaciones urbanas y soterrado de redes para dar continuidad a las actuaciones ya iniciadas en otra fases de humanización de calles de otros núcleos siguiendo los mismos criterios, creando una pavimentación idónea para el uso peatonal y de tráfico ligero principalmente en la parte antigua del núcleo buscando dar uniformidad a todo el conjunto.
El representante autonómico, enmarcó estas intervenciones al amparo del Plan Hurbe, un programa con el que la Xunta colabora con los concellos en el impulso de actuaciones de mejora de entornos urbanos, de accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas y de equipamientos públicos para contribuir a la revitalización del territorio.
En este marco, el delegado de la Xunta hizo hincapié en que, a través de este programa, la Administración autonómica también posibilita reforzar el atractivo de las aldeas, villas y municipios, lo que redunda en la mejora de la calidad de vida de los vecinos, en el refuerzo de la competitividad económica y en la fijación de población, especialmente en el rural.
