El objetivo es convertir a las entidades locales en lugares más verdes, resilientes al calentamiento global y con una mejor calidad de vida.
El delegado de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, se desplazó esta mañana al Concello de Vilariño de Conso para, acompañado de su alcaldesa, Melisa Macía, supervisar el resultado de las tres actuaciones llevadas a cabo al amparo de la orden de ayudas del año 2025 de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático para apoyar a los municipios en el desarrollo de proyectos locales de adaptación frente al calentamiento global a las que la Xunta destinó 180.000 euros.
El delegado subrayó que en la resolución de la convocatoria de ayudas de este año, el Gobierno gallego destinó cerca de 600.000 euros para acometer 11 proyectos en 10 concellos de la provincia de Ourense, lo que supone el 42% del presupuesto global de esta orden de aportaciones -1,4 millones de euros-, con el fin de apoyar a las entidades locales en el desarrollo de políticas locales de adaptación frente al cambio climático. En esta línea, concretó que los municipios beneficiados por esta línea de subvenciones, además del concello de Vilariño de Conso, fueron Castrelo de Miño, Vilar de Barrio, Boborás, Larouco, O Riós, A Veiga (dos proyectos), Barbadás, Amoeiro y Porqueira.
Durante su estadía en este municipio, Manuel Pardo recordó que esta es la segunda convocatoria que hace el Gobierno gallego de este orden de ayudas, puesta en marcha el año pasado y que tienen como objetivo convertir a las entidades locales, por su condición de administración más próxima al ciudadano, en lugares más verdes, resilientes al calentamiento global y con una mejor calidad de vida.
Líneas de actuación e importe de las ayudas
El representante del Gobierno gallego señaló que estos apoyos autonómicos tienen como objetivo financiar actuaciones en espacios públicos orientadas tanto a atenuar el efecto isla de calor como a reforzar la biodiversidad y las zonas verdes de áreas urbanas y periurbanas. En el primer caso se subvencionan intervenciones dirigidas a la identificación y adecuación de refugios climáticos, entendidos como espacios con una relativa estabilidad y condiciones ambientales favorables que los convierten en lugares idóneos para combatir las altas temperaturas y ofrecer protección a la población. En el segundo grupo, que concentra la mayor parte de las subvenciones concedidas este año, encajan iniciativas de sombreado natural en calles y plazas con el plantado de árboles, preferiblemente autóctonos; intervenciones para reducir la impermeabilidad del suelo y aumentar el drenaje; la creación de microclimas con el uso de láminas de agua; la implantación de jardines verticales y cubiertas verdes en infraestructuras públicas; la restauración de zonas húmedas o la mejora de la colectividad entre medio urbano y periurbano mediante sendas.
Manuel Pardo indicó que cada concello podía solicitar un máximo de 3 proyectos, con un importe máximo por subvención del 80% de la inversión subvencionable, hasta un límite de 60.000 euros por proyecto. Este fue el caso de Vilariño de Conso el año pasado, que, en concreto, recibió dos ayudas para la instalación de dos pérgolas, en la Casa del Concello y en el albergue municipal, y una tercera para el montaje de chorros de agua emergente en la playa fluvial.
