Pardo explicó que la nueva convocatoria de esta línea de aportaciones tiene como finalidad incrementar la competitividad de las explotaciones vitícolas.
El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, se desplazó esta mañana al concello de Castrelo de Miño para, acompañado de su alcalde, Avelino Pazos, visitar una bodega de la localidad, una de las 81 personas viticultoras y bodegas beneficiarias de las ayudas concedidas al amparo de la orden de 2025 para apoyar la reestructuración y reconversión de la viña en Galicia, en las que la Xunta destinó en la provincia de Ourense más de 1,3 millones de euros.
El delegado territorial aprovechó su estadía en esta bodega, perteneciente a la DO Ribeiro, para recordar la publicación en el Diario Oficial de Galicia de la nueva convocatoria de la Xunta por la que se convocan las ayudas de este año para operaciones encaminadas a la reimplantación de viñedo, a la reconversión varietal o al avance de las técnicas de gestión de las viñas. El plazo de presentación de solicitudes de este orden, que cuenta con un presupuesto de 4 millones de euros distribuidos en 2,7 millones para el año 2026 y los 1,3 millones restantes para 2027, estará abierto hasta el próximo 27 de abril.
Durante el recorrido por la zona, Manuel Pardo recalcó que esta iniciativa del Gobierno gallego es una herramienta estratégica para nuestra provincia, ya que estas aportaciones se basan en la reconversión varietal, para que aquellas explotaciones con viñas antiguas puedan sustituirlas por variedades autóctonas, más resistentes a las condiciones climáticas y que produzcan vinos de mayor calidad, aprovechando así la gran ventaja competitiva que supone su diferenciación en un mercado cada vez más globalizado. En esta línea, señaló que a través de esta medida se busca incrementar la competitividad de las explotaciones vitícolas, adaptar el cultivo del viñedo al cambio climático y hacerlo ambientalmente más sustentable. Asimismo, recalcó que con estas ayudas, también se pretende perfeccionar el cultivo de la vid en Galicia para reducir costes y orientarse mejor a los diferentes mercados, potenciando el grado de profesionalización con los consiguientes beneficios económicos para este tipo de explotaciones, al tiempo que se promueve el relevo generacional.
Requisitos de la convocatoria
El representante del Gobierno gallego concretó que la superficie total reestructurada o reconvertida deberá ser como mínimo de 0,2 hectáreas para aquellas solicitudes que se presenten de forma individual. Mientras tanto, para aquellas que sean solicitadas de manera colectiva, dicha superficie será de 1 hectárea. En este sentido, las solicitudes individuales que formen parte de una presentación colectiva tendrán que tener, como mínimo, 0,2 hectáreas. En todo caso, la superficie máxima elegible será de 5 hectáreas por persona viticultora.
También detalló que la ayuda a la reestructuración y reconversión solo podrá concederse para operaciones relacionadas con replantaciones con o sin sistema de conducción; para la reconversión de viñedos por cambios de variedad o para el avance de técnicas de gestión; así como para la replantación de viñedos cuando sea necesario por motivos fitosanitarios por orden de la autoridad competente.
Ayudas al sector
El delegado territorial subrayó que estas ayudas se complementan con el resto de líneas ejecutadas por el Gobierno autonómico para impulsar este sector, consolidado como uno de los pilares de la economía gallega, para las que el presupuesto asciende hasta a los 12 millones de euros anuales. En este sentido, destacó las partidas para financiar la elaboración y comercialización de productos vitivinícolas o su promoción en mercados de terceros países. Del mismo modo, destacó los apoyos para la conservación del entorno paisajístico de la Ribeira Sacra; así como para facilitar la actividad de los consellos reguladores o impulsar programas de calidad.
