El Concello de Ourense no logró forzar a la empresa a mantener el contrato.

Los problemas de la empresa Printes Security Advice SL, que desde hace meses vienen sufriendo trabajadores de otras provincias del Estado, como es el de caso de los de León, alcanzan ahora a las termas de Outariz de la capital ourensana. Según el Concello de esta ciudad, el pasado día 9 un trabajador ya comunicó que se venían produciendo atrasos e impagos de nóminas por parte de la empresa. Este lunes, día 16, los responsables de Printes Scurity Advice comunicaron al personal del servicio de atención y control del área termal que estaban despedidos.

Ajeno por completo el Concello de Ourense al problema, según se da a entender, los responsables municipales ni se habrían enterado de los retrasos en los pagos; limitándose el Concello de Ourense a decir que «la comunicación no tiene como consecuencia la rescisión automática del contrato ya que, de acuerdo con la legislación vigente, una empresa contratista de un servicio municipal no puede rescindir unilateralmente el contrato». De ahí que Termalismo del Concello diga que «intentó ponerse en contacto con la empresa Printes por teléfono y por correo electrónico». Lo que no consiguió.

Toda la capacidad de gestionar y solucionar la situación (incluso de hacer valer los derechos del Concello), solo le sirvieron al equipo de Pérez Jácome para estrellarse con cualquier otra salida al problema que no sea prescindir de la empresa en cuestión. De ahí que este martes el Concello señale que «procederá a la extinción del contrato y a la adjudicación de uno nuevo a la mayor brevedad posible». Y que «velará porque el personal cobre íntegramente sus nóminas», llegando a incautar el aval que la empresa depositó cuando se le adjudicó el servicio.

Este pasado lunes, la empresa comunicó al Concello de Ourense lo relativo a las nóminas que adeuda a su personal y la deuda que tiene con la Tesorería General de la Seguridad Social.

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