Las primeras peticiones llegan de los concellos de Quiroga, Cualedro, Petín y Vilamartín de Valdeorras, y en uno de los casos se trata de vivienda habitual.

La Xunta recibió las primeras solicitudes de ayuda para atender a los propietarios de viviendas afectadas por los fuegos, en concreto por parte de afectados en el Concello lucense de Quiroga y los ourensanos de Cualedro, Petín y Vilamartín de Valdeorras. La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María M. Allegue, visitó hoy cuatro de los concellos ourensanos afectados por los incendios, en los que se reunió con personas afectadas y alcaldes y remarcó que la Xunta agilizará la tramitación de estas ayudas con la máxima celeridad “para que los propietarios puedan recuperar lo antes posible sus casas”. En concreto, Allegue visitó hoy los Concellos de Cualedro, Monterrei, Castrelo do Val y Riós, donde los datos recogidos hasta hoy en las oficinas de asesoramiento habilitadas por el Gobierno gallego refieren que existen 25 viviendas afectadas, 5 de ellas residencias habituales. La mayoría están situadas en el Concello de Monterrei (19 viviendas). 

En Verín la conselleira visitó hoy una de las 16 oficinas habilitadas por la Xunta para atender a las personas afectadas por los incendios de este verano. En la citada oficina, técnicos de la Consellería están a disposición de los damnificados para responder a sus dudas y ayudar en la tramitación de las solicitudes. La conselleira visitará en los próximos días el resto de los concellos afectados para informar de las ayudas habilitadas por el Gobierno gallego para rehabilitación de viviendas.

Ayudas
Las cuantías de las aportaciones aprobadas por el Gobierno gallego varían según se trate de vivienda habitual o de segunda residencia. En el primer caso, la ayuda puede alcanzar casi 150.000€, ya que a los 132.000 euros para rehabilitación del inmueble pueden añadirse 16.200 euros por el menaje doméstico. Esta ayuda puede servir tanto para rehabilitar el inmueble, como para adquirir uno nuevo, en caso de que quedara en situación de ruina a consecuencia de los fuegos. La acreditación del estado de ruina se realizará mediante un informe técnico que, si el propietario desea, elaborará la Xunta. En estos casos hay que sumar además ayudas complementarias para lo realojo mientras se rehabilitan las viviendas dañadas.

Así, la Administración autonómica asumirá también el 100% del alquiler temporal, si es preciso y aportará hasta 600€ más para sufragar gastos de alojamiento provisional, transporte o cambio. Y además, los afectados podrán percibir la cuantía total de la ayuda de manera anticipada, una vez resuelta su concesión. Esto, como señaló la conselleira, les permitirá disponer ya de los fondos “para acometer, lo antes posible, las obras de rehabilitación de las viviendas”. Cuando se trate de la segunda residencia, las ayudas pueden alcanzar hasta 66.000 € para la rehabilitación o la reconstrucción de la misma. Además, los propietarios podrán recibir hasta 5.400 € para muebles y utensilios domésticos.

La documentación que deben presentar los afectados debe acreditar la titularidad de la vivienda (padrón), su destino como vivienda habitual u ocasional, si disponía de algún seguro y debe acompañar una memoria técnica que valore los daños acusado y el coste de la rehabilitación. Una memoria de la que también se puede hacer cargo la Xunta, si así lo solicita el damnificado. 

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