En concreto, el límite de gasto no financiero de la comunidad autónoma, aprobado hoy, asciende a 15.022 millones de euros, un 5,5% más que en el ejercicio actual. Como explicó el presidente, Galicia dispondrá de un tope de gasto no financiero que, por primera vez desde la pandemia, solo cuenta con recursos ordinarios, lo que le permite aumentar su capacidad de gasto en 782 millones de euros y compensar así la caída de los fondos del MRR, cuya ejecución concluye este año, lo que significa que no dispondrá de recursos el próximo. De esta forma, Galicia agotará su capacidad de gasto legal el próximo año y reducirá su deuda, lo que mejorará aún más su solvencia. El conselleiro de Facenda e Administración Pública, Miguel Corgos, indicó que la gestión responsable que la Xunta haga de los recursos «permitirá siete años consecutivos de crecimiento sostenible», lo que facilitará la continua creación de empleo y la reducción de la tasa de desempleo al 7,7% en 2027, cifra cercana a los récords históricos.
Compromiso con las normas fiscales
Al presentar el límite de gasto para el próximo año, el conselleiro subrayó el compromiso del Gobierno gallego con las normas fiscales. Corgos recalcó que el Gobierno está convencido de que la sostenibilidad financiera es la mejor garantía de crecimiento económico y de servicios públicos de calidad. En este sentido, explicó que, si bien el Gobierno central intenta transmitir que las comunidades autónomas tendrían más margen de gasto si se aprobara la vía fiscal que concede un déficit del 0,1%, ambos objetivos son incompatibles. Corgos indicó que si las comunidades autónomas hubieran cubierto el déficit formulado por el Gobierno, habrían incumplido la norma de gasto, según las explicaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airfef), que afirma que la norma de gasto aprobada por el Gobierno central llevaría a las autonomías a un superávit del 0,6%.
El conselleiro de Facenda recordó el contexto de incertidumbres que se vive actualmente, marcado por la errática política arancelaria de Estados Unidos, la guerra en Oriente Medio y la inestabilidad política y financiera de España, y contrastó esta situación con la política financiera gallega, que combina «prudencia fiscal», capacidad transformadora y orientación estratégica para brindar certeza y previsibilidad.
Marco macroeconómico
Además de aprobar el límite de gasto, la Xunta está actualizando prudentemente su marco macroeconómico para este ejercicio financiero, con una estimación de crecimiento del PIB que permitirá siete años de crecimiento sostenible y una caída de la tasa de desempleo por debajo del 8%. En cuanto al crecimiento de la economía gallega, el gobierno regional prevé un avance de dos décimas, hasta el 2,1%. Para 2027, la prudencia derivada de la actual situación política y financiera, tanto internacional como nacional, prevé un avance del PIB del 1,9%, cifra que podría mejorar. En cuanto a la tasa de desempleo, la Xunta ha logrado estabilizarla por debajo del 10% durante tres años, y desde entonces ha seguido disminuyendo año tras año. En 2025 se situó en el 8,3%, para este año se estima en el 8,1% y, para 2027, se prevé que descienda al 7,7%, lo que significa que se acercará a mínimos históricos. Todo ello se consigue con una nueva reducción de la relación deuda/PIB, que en 2027 estará por debajo del 13% (hasta el 12,6%), adelantando en tres años el objetivo fijado en el Plan Estratéxico Galego para 2030, «con un mejor desempeño económico, creciendo y creando empleo».
Prioridades
Con estas estimaciones económicas, la Xunta garantiza otro año de estabilidad para responder a los retos que afronta Galicia. Las prioridades de las Cuentas 2027, concluyó Miguel Corgos, “serán el refuerzo de los servicios públicos, la modernización y digitalización y el fomento de la innovación en nuestro sistema productivo, la mejora del acceso a la vivienda y garantizar el mejor Xacobeo de la historia”. Una vez más, la Xunta de Galicia cumple con lo dispuesto en la Ley de Disciplina Presupuestaria Gallega de 2011 y aprueba el límite máximo de gastos no financieros, que ahora se remitirá al Parlamento para su debate y posterior actualización. Asimismo, la comunidad seguirá trabajando para aprobar y presentar los presupuestos al Parlamento en octubre.