“Temos a obriga de traballar para que cando as persoas pasen, esta administración sexa eterna», aseguró la nueva regidora en la toma de posesión del cargo.

La socialista Sherezade Núñez Rodríguez tomó posesión este viernes como nueva alcaldesa de Vilamartín de Valdeorras en una sesión plenaria extraordinaria celebrada en el concello, asumiendo la responsabilidad de liderar la administración municipal en una nueva etapa marcada por la continuidad del proyecto socialista y por el compromiso con el desarrollo del municipio. Durante su primera intervención como alcaldesa, Núñez sitúa la defensa de la identidad local, la cohesión territorial y el orgullo de pertenencia como algunos de los pilares de su acción política. «Esta es una tierra de campesinos, emigrantes y retornados, es un territorio con una identidad marcada por el amor a la tierra, por el compromiso con ella y también con su progreso», afirmó.
La alcaldesa reivindicó el legado de generaciones anteriores y la necesidad de preservar la historia, las tradiciones y la esencia de Vilamartín de Valdeorras como base para construir el futuro. «El territorio que habitamos no es más que el resultado de nuestros esfuerzos, por lo tanto tenemos como nuestra primera obligación preservar su identidad, su historia, sus costumbres y tradiciones», afirmó.
En su discurso, Núñez enfatizó la riqueza y diversidad de todas las parroquias del concello, recordando que «somos de Vilamartín, sí, pero también de Valdegodos, Córgomo., do Mazo, de Bacheles, San Miguel, Cernego, Portela, etc». En este sentido,dijo que cada rincón del municipio «tiene el mismo valor» y destacó la importancia de gobernar desde el barrio y para el barrio en su conjunto.
La nueva alcaldesa también defendió la necesidad de garantizar que el progreso del municipio vaya de la mano de la preservación de su identidad colectiva. «Tenemos la obligación de trabajar para que, cuando la gente pase, esta administración sea eterna y siga el rumbo de un futuro que no olvide su pasado y que preserve su historia», aseguró. Al mismo tiempo, hizo un llamado a la unidad y a la participación ciudadana en torno al proyecto común que representa el concello. «Que todos se sientan bienvenidos en esta casa, que es la salvaguarda de la identidad de todos y que tiene la obligación de representarlos y unirlos a todos», subrayó.
Núñez concluyó su discurso reivindicando el valor de las zonas rurales y el orgullo de pertenecer a Vilamartín de Valdeorras, apostando por el trabajo diario como herramienta para seguir avanzando. «Lo que nos queda es trabajar para que todos los que han habitado esta tierra, aunque ya no estén en este mundo se sientan orgullosos de ser de Vilamartín», dijo antes de concluir con un claro mensaje: «Ahora a trabajar». La nueva concejala asume la alcaldía tras la dimisión de Enrique Álvarez Barreiro, cerrando una etapa de más de una década de gobiernos socialistas en el municipio y abriendo un nuevo periodo de continuidad, renovación y compromiso con el barrio. Continuidad de un sólido proyecto político con visión de futuro Desde el PSdeG-PSOE de Ourense valoran muy positivamente la investidura de Sherezade Núñez como nueva alcaldesa de Vilamartín de Valdeorras, destacando que «abre una nueva etapa para el municipio desde el compromiso, la cercanía y el profundo conocimiento del territorio». Los socialistas subrayan que la nueva concejala representa «una forma de entender la política municipal basada en la defensa de la identidad local, la cohesión social y el trabajo constante para mejorar la calidad de vida en el barrio». El PSOE de Ourense también destaca el perfil de Sherezade Núñez como una persona «comprometida con su ayuntamiento, con su gente y con el futuro del campo», valorando su capacidad para «combinar la preservación de la historia, las tradiciones y la identidad de Vilamartín con una visión de futuro orientada al progreso y al desarrollo sostenible del municipio». Los socialistas muestran su confianza en que esta nueva etapa permitirá «seguir fortaleciendo un proyecto de gobierno sólido y cercano a la ciudadanía, que trabaje desde la unidad y la escucha activa para responder a las necesidades de todas las parroquias y de toda la comarca».
