El contrato incluye la operación, el mantenimiento y la limpieza de esta y otras dos instalaciones.

La Xunta de Galicia, a través de la empresa pública Sogama, adjudicó por un importe de 3.436.684 euros (IVA incluido), el servicio para la gestión integral de las plantas de biorresiduos de Cervo, en la provincia de Lugo, Verín, en Ourense, y Vilanova de Arousa, en Pontevedra, cuya labor es transformar en compost la materia orgánica recibida en las mismas y procedente de los contenedores marrones de recogida selectiva instalados en los concellos.
El contrato estará en vigor durante un período de tres años e incluye la operación, el mantenimiento y la limpieza de las instalaciones, debiendo encargarse la adjudicataria, además, de distribuir y comercializar el abono resultante del tratamiento.

Las plantas públicas de biorresiduos objeto del contrato aglutinan las distintas fases del proceso de compostaje de los residuos orgánicos: desde el pretratamiento y la fermentación hasta la maduración y el almacenamiento, así como los correspondientes tratamientos de aire y de aguas. Un proceso en el que se hace uso en todo momento de las últimas tecnologías disponibles, tanto de procesado como de control de olores y ruido. Sogama garantiza así una actividad industrial respetuosa con el medio ambiente y el bienestar de la ciudadanía.
Además, una parte de las instalaciones es autosuficiente desde el punto de vista energético al disponer de paneles solares fotovoltaicos, disminuyendo de esta forma la dependencia de combustibles fósiles y contribuyendo a la lucha contra el cambio climático mediante la apuesta por las energías renovables.

Recordar que la Xunta de Galicia impulsó en su momento una red gallega de infraestructuras para el compostaje de la materia orgánica con el objetivo de ayudar a los concellos a cumplir la ley, ya que, desde del 1 de enero de 2024, quedaban obligados a implantar la recogida diferenciada de esta fracción.
Esta red, a la que se destinó una inversión global de 45 millones de euros –cofinanciados con 30 M€ de Fondos Europeos– está conformada por 4 plantas de biorresiduos, una por provincia (Cervo, Verín, Vilanova de Arousa y también la de Cerceda), y 13 de transferencia y apoyo (6 de ellas de nueva construcción y 7 sometidas a remodelación) dotadas de una tolva específica para el trasvase del residuo orgánico, con un alto contenido en humedad.
En aplicación del principio de cercanía, el fin último era que la práctica totalidad de los concellos adheridos a Sogama (que son, a día de hoy, 304) cuenten con una planta de biorresiduos o de transferencia a menos de 50 kilómetros de distancia, propiciando también con esto una reducción de las emisiones de CO₂ a la atmósfera derivadas del transporte.

Adjudicado el servicio de control de pesaje
Asimismo, Sogama adjudicó recién el servicio de control de pesaje y mantenimiento de básculas en el Complexo Medioambiental de Cerceda. Con un imponerte de ejecución de 1.957.296 euros (IVA incluido) para un período de 4 años, este servicio resulta fundamental para registrar las cantidades de residuos que entran en las instalaciones cercedenses y la procedencia de los mismos, así como de los materiales que salen con destino a los centros recicladores.

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