Las obras, que se ejecutarán a lo largo de este año, permitirán articular un corredor verde lineal entre ambos extremos de la avenida Otero Pedraio.

La Xunta invertirá un total de 340.000 euros en la ejecución de una serie de actuaciones que permitirán la creación en el centro de la ciudad de Ourense del primer refugio climático urbano de Galicia, un espacio verde resiliente que permitirá a la ciudadanía encontrar un lugar donde resguardarse de futuras olas de calor. La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y el alcalde de Ourense,  firmaron hoy un convenio de colaboración que permitirá llevar a cabo esta actuación, que será la tercera y última fase del proyecto impulsado en la capital ourensana hace más de un año.

En concreto, según explicó la responsable regional, el proyecto previsto pretende articular un corredor verde lineal entre los extremos norte y sur de la avenida Otero Pedraio, que constituye uno de los principales ejes de comunicación de la ciudad y que actualmente carece de zonas de arbolado consolidado. Para lograrlo, se instalarán varias jardineras y  se reacondicionarán varias isletas, entre otras acciones que contribuirán al sombreado natural y se reducirá la impermeabilidad del suelo en la zona. Gracias a estas obras, que se realizarán a lo largo de 2026, la conselleira explicó que se estima que la temperatura superficial en esta zona se reducirá en unos 3º, mitigando así el llamado efecto isla de calor y convirtiendo la avenida ourensana en un refugio urbano para la población más vulnerable a episodios extremos. En este sentido, cabe recordar que, en el marco del programa Refuxio Climático de Galicia y gracias a la colaboración entre la Conselleria y la Universidad de Vigo, el año pasado se desarrolló una nueva metodología para apoyar a los concellos en la detección de posibles refugios climáticos e islas de calor en sus respectivos territorios. Fruto de este trabajo conjunto, se obtuvo un dispositivo portátil capaz de generar un mapa detallado con la ubicación de las islas de calor existentes en los concelloss —es decir, zonas con alta acumulación de radiación en el asfalto y en el hormigón— para definir y ejecutar, en una segunda fase posterior, una experiencia piloto a nivel local.

La ciudad con las temperaturas más extremas

En el marco de esta iniciativa, Ourense, con inviernos fríos y veranos muy calurosos en los que la temperatura máxima media supera los 30º tanto en julio como en agosto, la Xunta eligió esta ciudad gallega para impulsar la creación del primer refugio climático urbano de Galicia, entendido como espacios con relativa estabilidad climática y condiciones ambientales favorables que los convierten en lugares ideales para combatir las altas temperaturas y ofrecer protección a la población. En este sentido, Ángeles Vázquez recordó que Ourense, la capital, es el lugar ideal para impulsar esta iniciativa, ya que es la ciudad gallega que soporta las temperaturas más extremas, tanto en invierno como en verano.

El punto propuesto para llevar a cabo la acción fue la avenida Otero Pedraio, principal eje de comunicación viaria del sector este de la ciudad y una vía expuesta directamente a la radiación solar durante todo el día. El compromiso es finalizar los trabajos (que serán ejecutados por el Concello de Ourense) antes de que finalice 2026.

Con una inversión total de 450.000 euros —110.000 euros para el diseño del dispositivo portátil y el algoritmo para detectar islas de calor y 340.000 euros para la intervención en la Avenida Otero Pedraio—, la conselleira recordó que la experiencia de Ourense permitirá consolidar una metodología autónoma para la planificación climática urbana y poner sus resultados a disposición de otras ciudades y pueblos de más de 20.000 habitantes para que puedan replicar el modelo o adaptarlo a su territorio. Ángeles Vázquez recordó que este trabajo es compatible con las ayudas que por segundo año consecutivo convocará su departamento este año con un presupuesto de 2 millones de euros para apoyar a los municipios en la ejecución de diferentes proyectos municipales con el objetivo común de ofrecer soluciones a los riesgos derivados del calentamiento global así como identificar y crear espacios urbanos que actúen como refugios climáticos tanto para la población como para la biodiversidad.

Categorías: Noticias