Se registró un episodio extraordinario de altas temperaturas que duri más de 10 días.

Galicia registró un mes de mayo muy cálido con un episodio extraordinario de altas temperaturas que duró más de diez días, según explicó la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez. Durante una rueda de prensa que ofreció, la conselleira informó sobre el avance del informe climatológico del pasado mayo elaborado por Meteogalicia, que indica que la temperatura media fue de 16,1 grados, que es 1,7 grados más que el valor habitual para esta época del año. En ese sentido, la conselleira destacó la excepcionalidad del episodio de altas temperaturas que duró más de diez días —desde el 20 de mayo hasta el pasado fin de semana—, ya que lo habitual en este mes es que sean de corta duración. Esto se debió a un fenómeno conocido como «cúpula de calor», que corresponde a la entrada de una masa de aire cálido procedente del norte de África que provocó este aumento de temperatura.
Concretamente, en esos días, Ourense no bajó de los 30 grados hasta el día 23, y el día 27 se registraron 37,5 grados. En esa ciudad, no se había registrado un valor tan alto en mayo desde 2022, cuando se alcanzaron los 37,9 grados. Sin embargo, mayo fue un mes muy variable en cuanto a temperaturas porque hasta el 19 fueron, en general, bajas, incluso con episodios de nieve en la provincia de Lugo. Y, en cuanto a precipitaciones, fue un mes normal con un valor medio de 90 litros por metro cuadrado.
Sistema de alerta temprana para detectar episodios de calor
De hecho, antes del inicio del verano climático y la posibilidad de que se registren episodios de calor, la Xunta activó el 1 de junio, el sistema de alerta temprana para detectar estos fenómenos con el fin de anticipar riesgos, mejorar las predicciones y proteger a la población contra los efectos de las altas temperaturas. En ese sentido, la conselleira, que estuvo acompañado por la directora xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático, Paula Uríasy desde la dirección xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, destacó que este sistema, que estará operativo hasta el próximo 30 de septiembre, se basa en la colaboración entre los servicios meteorológicos y las autoridades sanitarias y de emergencias, lo que permite a Galicia haber consolidado su propio protocolo de actuación contra los posibles efectos de las altas temperaturas en la salud con un sistema público de alerta temprana fuerte y eficaz. Así, Ángeles Vázquez explicó que el primer paso para poder dar una respuesta ágil, eficaz y eficiente a la ciudadanía es tener información y para ello la Comunidad cuenta, a través de Meteogalicia, con los datos precisos y detallados que ofrece su extensa red de estaciones meteorológicas, así como con un modelo de predicción con alta resolución y la capacidad de pronosticar temperaturas con tres días de antelación a nivel municipal.
A partir de esa predicción, y evaluando el umbral, se notifican las alertas —amarilla, naranja o roja—, en las que se tienen en cuenta tanto la duración del episodio de calor como su intensidad. En caso de que se prevea que se superen los valores umbral en alguna zona, se notifica tanto a la Dirección Xeral de Saúde Pública como a la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior para que adopten, en cada caso, las medidas incluidas en el protocolo de actuación del Gobierno contra los posibles efectos de las altas temperaturas en la salud. Se trata, por tanto, como señaló Ángeles Vázquez, de transformar la información científica en acción pública útil, mejorando así la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias y de emergencias para garantizar una mejor protección de la población. De hecho, en el verano del año pasado 2025, se activaron alertas por altas temperaturas durante 23 días, incluyendo un episodio excepcional en el que la situación de calor se extendió durante 16 días consecutivos —del 2 al 17 de agosto—. Por su parte, la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, destacó que la evidencia científica apunta a que los episodios de calor se volverán cada vez más intensos y frecuentes, situación que llevó a la Xunta a desarrollar un Plan de Acción para afrontar los posibles efectos adversos de las altas temperaturas en la salud. Sobre este tema en particular, la gerente de salud enfatizó la importancia del trabajo conjunto de las administraciones, resaltando el trabajo del Comité Permanente de Coordinación, que incluye representantes de las áreas de Saúde Pública, Meteorología y Emerxencias, así como la comunicación permanente con la Consellería de Saúde para llevar a cabo medidas preventivas frente al aumento de temperaturas.
Finalmente, Carmen Durán recordó las principales recomendaciones para protegerse de las olas de calor, entre las cuales destacó: beber más líquido de lo habitual; usar ropa ligera; evitar la actividad física durante las horas centrales del día, consumiendo comidas ligeras y buscando lugares frescos y con sombra.
