El mes pasado se caracterizó por la alternancia entre situaciones anticiclónicas y con altas temperaturas con la entrada de varias borrascas frías y activas.

Galicia registró un mes de abril muy cálido, que fue, además, el más húmedo de los últimos seis años. De hecho, las precipitaciones inscritas en el conjunto del territorio superaron en un 64% los valores que habitualmente se recogen en esta época del año.
Según el avance del último informe climatológico elaborado por Meteogalicia, la lluvia media acumulada durante las últimas cuatro semanas fue de 188 litros por metro cuadrado (l/m²), un registro que refleja que las precipitaciones recogidas en el conjunto de la Comunidad estuvieron bastante por encima de lo que cabría esperar en abril.
En cuanto a la temperatura media, los termómetros estuvieron, en general, por encima de los valores habituales en este mes y en el conjunto de Galicia hubo una anomalía positiva de 2 grados con respecto al período climático de referencia 1981-2010. En todo caso, teniendo en cuenta los valores registrados en las estaciones meteorológicas más representativas, la situación no fue tan excepcional en comparación con los últimos años, ya que tan sólo hay que remontarse a 2023 para encontrar un abril aún más caluroso en la Comunidad.

En general, este mes de abril tuvo un comportamiento en la comunidad gallega que se alejó mucho de los valores climáticos habituales, destacando especialmente en el caso de la temperatura media.
Asimismo, el período se caracterizó por la alternancia entre situaciones anticiclónicas y con altas temperaturas con la entrada de varias borrascas frías y activas, una situación muy característica de un mes de transición como este. Así, Galicia comenzó abril bajo la influencia anticiclónica con la que había finalizado marzo pero a partir del día 2 se vio afectada por la borrasca Nuria, alternándose desde ese momento los períodos de tiempo estable con nuevas frentes y fenómenos tormentosos.

Por áreas geográficas, las precipitaciones acumuladas durante los 30 días analizados en el informe presentan una distribución irregular dentro de cada provincia, alcanzándose el porcentaje más alto en el centro de la de Lugo y en el sur de la de Ourense, con valores entre un 120% y un 160% superiores a lo normal.
Por el contrario, los registros de lluvia más bajos se concentraron en el extremo norte de la Comunidad, concretamente en el litoral de As Rías Altas y en la Marina lucense, donde se llegó a contabilizar hasta la mitad de lluvia esperada.
Por otra parte, la temperatura media estuvo en el conjunto de Galicia por encima de lo que cabría esperar en esta época del año gracias al predominio de las situaciones anticiclónicas. Por zonas, las anomalías más altas de las temperaturas medias (de entre 2,9 y 3,4 grados) se concentraron especialmente en áreas montañosas del este de la Comunidad pero también en zonas aisladas del norte de la provincia de A Coruña; mientras que los valores más bajos (con desviaciones de 1,2 y 1,6 grados por encima de los valores de la serie de referencia) se localizaron en el sur de las provincias de Ourense y de Pontevedra.

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