Las cámaras del helicóptero captaron la presencia de ejemplares de diversas especies en las zonas de reparto.
La Xunta repartió en un mes más de 105,6 toneladas de alimentos para la fauna silvestre en zonas afectadas por los incendios del verano en Galicia, gracias a los trabajos de los agentes medioambientales realizados por tierra y a varios vuelos que ejecutaron la técnica de helimulching. Esta iniciativa, que sienta las bases para futuras intervenciones de recuperación ambiental, está sirviendo para asegurar que animales de diferentes especies permanezcan en sus hábitats naturales.
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, se desplazó hasta la zona del Alto do Rodicio, en Maceda (Ourense) para, acompañada de personal técnico, analizar las acciones de alimentación complementaria que se estuvieron realizando por la zona y que están destinadas a garantizar la supervivencia de los animales presentes en las áreas afectadas por los fuegos.
También obtuvo más información sobre el estado de los hábitats naturales y la eficacia de las medidas puestas en marcha por su departamento, en colaboración con los concellos y los servicios técnicos. En este contexto, visitó el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Alto do Rodicio para comprobar el estado de los animales que están siendo atendidos en ese espacio.
Ángeles Vázquez recalcó los esfuerzos para ayudar a los animales de las zonas que se vieron afectadas por los fuegos. Añadió que una vez que las condiciones meteorológicas lo permitan, se realizará el noveno y último vuelo del helicóptero que está distribuyendo distintos alimentos a la fauna silvestre presente en una zona de difícil acceso; al tiempo que se comprobará desde el aire si aparecen más rebrotes de flora.
Desde comienzos de septiembre y en lo que va de octubre, los equipos técnicos encargados de los trabajos afrontaron por tierra y por aire el reparto de un total de 105.695 kilos de alimentos -entre paja, cereales y sal- para hervíboros (principalmente grandes ungulados) y aves. Esta actuación supuso una inversión de 275.000 euros.
En concreto, a través de los efectivos aéreos y de los agentes por tierra, fueron repartidos más de 88.400 kilos de paja grande, 6.800 kilos de paja pequeña, 9.325 kilos de cereales y 1.100 kilos de sal.
La campaña, que tuvo un carácter pionero al combinar la técnica del helimulching y el reparto por tierra, se organizó de manera que se pudo llegar a zonas complicadas desde el punto de vista orográfico. En concreto, se actuó en cinco distritos ambientales de la provincia de Ourense, en concreto, los de O Ribeiro – Arenteiro; Miño -Arnoia; Distrito XIII Valdeorras-Trives; Verín – Viana y Xinzo de Limia.
Restauración de los ecosistemas
La titular de Medio Ambiente apuntó que ya hay constancia de que corzos, ciervos y aves acuden a los lugares en los que se distribuyó paja, cereales y sal, por lo que consideró que se está protegiendo a la fauna para que se mantengan en las zonas que se vieron afectas por los incendios. De hecho, en jornadas anteriores, las cámaras instaladas por los agentes ambientales y las imágenes obtenidas durante los vuelos de reconocimiento aéreo, registraron estos indicios de recuperación de la actividad de la fauna silvestre.
Tras destacar el trabajo realizado por los equipos técnicos, Ángeles Vázquez también quiso agradecer a los 650 voluntarios ya inscritos para participar, a partir de este fin de semana, en tareas de reparto, acompañados por personal de medio ambiente, en zonas menos peligrosas. En concreto, este sábado comienza un programa de 28 acciones de voluntariado que se desarrollarán en cuatro zonas.
A través de estos trabajos, la Xunta quiere reafirmar su compromiso con la restauración de los ecosistemas dañados por los incendios y con la protección de la biodiversidad gallega, poniendo todos los medios técnicos y humanos al servicio de la naturaleza para favorecer una recuperación lo más rápida posible y sostenible.
