El FITO tendrá lugar en la ciudad de las Burgas entre el 16 y el 26 de octubre próximos.

Entre el 16 y 26 de octubre tendrá lugar una nueva edición del Festival Internacional de Teatro de Ourense (FITO) que se erige una vez más como un baluarte de la cultura y una plataforma dinámica donde convergen múltiples géneros, experiencias vitales y formas de expresión artística, tendiendo puentes de comunicación tanto con su público habitual como con quienes aún no han descubierto su singular atractivo. El Teatro Principal, el Liceo de Ourense y el Campus serán los escenarios, donde se presentarán tres estrenos absolutos: 67 Graos, de Ourense.Efervescente; Cuore de Italia, de Priscila; y xoguetes rotos, de Barrosanta.
Así quedó patente en la presentación de este concurso, donde participaron el vicepresidente segundo y diputado de Cultura, César Fernández; el director de la Axencia Galega de Industrias Culturais (AGADIC), Jacobo Sutil; la directora del FITO y miembro de Sarabela, Fina Calleja; el vicerrector del Campus de Ourense, Francisco Javier Rodríguez-Rajo; el director del Liceo, José Luis Troitiña; y la directora del Teatro Principal, Olga Mojón, César Fernández, que agradeció a Sarabela su labor como agente cultural de primer nivel y ratificó el compromiso de la Diputación con la Cultura y la colaboración institucional, no solo por el valor cultural que enriquece nuestra sociedad, sino por el dinamismo económico que la Cultura aporta a nuestro territorio.
El director de la Agadic, Jacobo Sutil, se pronunció en la misma línea, recordando que «desde la Xunta nos sentimos muy cómodos en la colaboración con la Diputación».
Tanto el vicerrector del Campus como el gerente del Instituto, Rodríguez-Rajo Troitiña respectivamente, mostraron su «satisfacción» por albergar el FITO en estos 18 años de trayectoria, el FITO mantiene intacta su ambición de expansión e influencia, diseñando un programa que busca exprimir al conjunto de la ciudadanía, según explicó la directora del concurso, Fina Calleja.
El Teatro Principal se convierte así, una edición más, en «el epicentro de la experiencia, un espacio de encuentro y diálogo propicio para abordar cuestiones de profunda relevancia social».

