La Xunta de Galicia se pone como objetivo reforzar el sentimiento de pertenencia y crear una nueva cultura de cuidado del paisaje

Poco a poco, el paisaje se ha ido convirtiendo en un elemento que ayuda a mejorar la calidad de vida y bienestar de las personas, ya que el entorno influye notablemente en el día a día de las personas. De ahí la importancia de proteger la rica y extensa diversidad paisajística de Galicia. Para tal fin, la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático de la Xunta, convoca anualmente ayudas que repercuten de manera positiva y directa en los ciudadanos: las gallegas y los gallegos pueden obtener una subvención con la que llevar a cabo actuaciones de corrección de impactos paisajísticos en sus bienes inmuebles, muchos de ellos producidos por deterioro o mal estado de conservación, una realidad palpable en el rural y una necesidad que hace falta atender desde la Administración.

A la par, la Xunta pretende que la ciudadanía gallega tenga unas óptimas condiciones de vida, con independencia de su lugar de residencia, mediante la potenciación y apoyo a la prestación de servicios por parte de los concellos, la Administración más próxima a los vecinos, convirtiéndolos en motores del desarrollo económico regional. Se financian, a tal fin, correcciones de impactos paisajísticos en edificios destinados a la prestación de los servicios municipales, así como en equipaciones que, siendo titularidad de los concellos, son de uso y disfrute del conjunto de la población.
En definitiva, se promueve la implicación de la sociedad en la apuesta por el «fermosismo», que resulta fundamental para la conservación, la mejora y la puesta en valor del paisaje gallego.

Vivienda antes de la actuación
Posterior a la actuación

En el Plan estratégico del paisaje que comenzaba en 2021 se definen una serie de objetivos generales, entre los que figuran realizar acciones concretas de protección, potenciación y mejora de los paisajes; y formar, sensibilizar y educar en materia de paisaje. Para alcanzar las diversas metas, se definieron líneas operativas, que incluyen un Plan para el control y la eliminación del feísmo en Galicia.
Atendiendo a esto, se creó una medida pionera: las ayudas para la corrección de impactos paisajísticos, tanto para particulares como para concellos, convocadas por primera vez en el año 2021, y gestionadas por el Instituto de Estudos do Territorio (IET). Una propuesta que está resultando muy positiva en los resultados conseguidos en los campos ambiental y social.
En los últimos cinco años, la Xunta lleva concedidas, en aras del fermosismo, un total de 2.889 ayudas a concellos y particulares por importe de 11,6 millones de euros, que suponen la movilización de una inversión global de 16,5 millones de euros. Desde la puesta en marcha de esta línea de financiación, las ayudas aprobadas ya llegaron a un total de 295 concellos, lo que representa cerca del 95% del total (313). En la convocatoria de este año 2025 se aprobaron 55 ayudas a concellos -para 84 actuaciones- y 348 a particulares.

Edificio público antes de la actuación
Edificio público tras la actuación

Aportaciones a concellos

Las aportaciones a concellos están dirigidas a aquellos de menos de 20.000 habitantes para dos líneas de ayudas, pudiendo beneficiarse de un máximo de 40.000 euros (20.000 euros por línea). La primera de las modalidades es para renovación y final exterior de fachadas, cubiertas y muros de cerramiento de edificios municipales; y la segunda, para mejorar el aspecto y conservación de elementos etnográficos como fuentes, lavaderos públicos, palcos de música y hórreos.
Las ayudas se financian íntegramente con fondo propio de la Xunta con 1 millón de euros, siendo la ayuda en cada solicitud del 70% del presupuesto de la inversión subvencionable.
Tienen por objeto la corrección de impactos paisajísticos presentes tanto en edificios de titularidad municipal como en ciertas equipaciones de titularidad municipa.
La primera línea, orientada a edificios o dependencias destinados a la prestación de los servicios municipales, abarca la renovación del acabamiento exterior de las fachadas y/o de los muros de cierre de las parcelas de emplazamiento vinculadas a estas equipaciones; en ambos casos, principalmente, por presentar un acabado final inadecuado o por un deficiente estado de conservación.
La segunda línea se dirige, por una parte, a fuentes, lavaderos públicos, palcos de música y hórreos; y, por otra, a los muros de cierre de las parcelas de emplazamiento de las equipaciones, así como al acondicionamiento exterior de fachadas, cubiertas y otros elementos.

Aportaciones a particulares

En cuanto a los apoyos a particulares, se dirigen a intervenciones en fachadas, cubiertas y muros de cierre, así como a la retirada de elementos adyacentes que perjudiquen la imagen o causen algún impacto en los bienes en los que se pretende intervenir -esta última, una novedad introducida en el año 2024-. Los principales objetivos son aumentar la sensibilidad ciudadana frente a las alteraciones o impactos en relación con el paisaje; y sensibilizar y fomentar la colaboración de las gallegas y los gallegos en coordinación con las administraciones públicas.
Las ayudas se financian íntegramente con fondos propios de la Xunta, inicialmente con 1.000.000 de euros, siendo en cada solicitud la ayuda del 70% del presupuesto de la inversión subvencionable, con el límite máximo de 3.000 € por beneficiario y bien.
En las fachadas, se podrán subvencionar actuaciones consistentes en el revestimiento de paramentos que estén finalizados con materiales o soluciones constructivas que puedan resultar inadecuadas, como podría ser el ladrillo, bloques de hormigón, el hormigón o mortero de cemento. En las cubiertas, cuando se encuentren en deficiente estado de conservación o presenten soluciones constructivas o materiales de acabado que podrían ser considerados como inadecuados, por ejemplo, sustituir placas de fibrocemento y otros materiales discordantes. Finalmente, en lo referido a los muros de cierre, se subvencionan actuaciones en aquellos ejecutados con ladrillo o bloques de hormigón, sin revestir; el nuevo revestimiento podrá realizarse con pintura, morteros -indicados en todo caso para quedar vistos- o chapados de piedra -en concordancia con las características de la zona-.

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