Con ello se estaría reconociendo su “valor cultural excepcional y único"
El director xeral de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, aseguró que la declaración de la Ribeira Sacra como Patrimonio Mundial por la Unesco en 2026 supondría un “justo reconocimiento al valor excepcional y único de este territorio”. Lo hizo durante su participación en el III Simposio Internacional de Patrimonio cultural ICOMOS-España, celebrado en la ciudad castellano- leonesa de Valladolid.
El representante de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude recordó que la candidatura Ribeira Sacra: Paisaxe da auga ya forma parte de las propuestas admitidas para ser evaluadas por el Comité Mundial de la Unesco, tras cumplir el Gobierno gallego “rigurosamente con los trámites, documentación y tiempos exigidos”.
De este modo, explicó que, en este momento, “se está ya en la recta final” del proceso, que incluye la visita in situ al territorio por parte de consultores de la Unesco en el próximo mes de octubre, a la que le seguirán otros procedimientos de cara a la decisión definitiva de este organismo en el segundo semestre del próximo año. “En todo caso, las sensaciones fueron y siguen siendo buenas, lo que nos hace confiar en la consecución de esta distinción en 2026”, aseguró Ángel Miramontes.
“Nos encontramos, de nuevo, ante pasos claves a los que nos enfrentamos con la seguridad que da contar con una candidatura madura y sólida”, argumentó al tiempo que celebró que, “desde el primer momento, la propuesta estuvo arropada no solo por el Gobierno central, sino por toda la comunidad, vecindario, agentes locales e instituciones de los 26 Concellos de Lugo y Ourense que la integran”.
Hoja de ruta iniciada en 2017
En todo caso, también hizo hincapié en el “esfuerzo y trabajo” por parte de la Xunta para apoyar Ribeira Sacra: Paisaxe da auga. Al respecto, señaló los cerca de 8 M€ que la Administración autonómica ha invertido en la conservación y puesta en valor de más de 40 bienes patrimoniales de este territorio de las provincias de Ourense y Lugo en estos últimos años. En concreto, a lo largo de este período, el Gobierno gallego ejecutó, en solitario o en colaboración con otras instituciones y concellos, más de 90 actuaciones tanto en materia arquitectónica cómo arqueológica en diferentes bienes, como iglesias, monasterios, museos, castros o yacimientos romanos, entre otros. “Con la colaboración e implicación de todos hemos alcanzado que la Ribeira Sacra sea un territorio más cuidado y reconocido”, valoró.
Atributos especiales
Recordar que la propuesta se centra en atributos especiales para dejar constancia de su carácter único, que van desde los cañones y valles fluviales esculpidos por el agua hasta lo relevante de su patrimonio hidráulico, con infraestructuras que han llegado a nuestros días desde la revolución tecnológica medieval con molinos, centrales o los saltos impresionantes de agua. De este modo, la candidatura presenta un paisaje construido con el uso del agua “de una manera novedosa que no está presente aún de manera suficiente en la Lista de Patrimonio Mundial”, argumentó el director xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta.
