Por su parte, los socialistas acusan a Jácome de querer "imponer decisiones populistas"

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, volverá a llevar al pleno del concello la aprobación de la modificación de la ordenanza fiscal que permita la bajada de un 40% el impuesto de vehículos. Será en una sesión extraordinaria el martes, 20 de julio.
La propuesta de rebaja del tributo fue retirada del pleno del viernes pasado con los votos a favor de PSdeG, BNG y de dos concelleiros no adscritos- “para mejor estudio”, según palabras del portavoz del PSdeG-PSOE, Rafael Rodríguez Villarino.
En opinión del regidor, la decisión fue una improvisación sobre lo dicho por el secretario, que les recordó a los presentes que tenían la opción de pedir la retirada del punto, “cosa que el PSOE pidió aunque durante el debate no lo mencionara”, explica Pérez Jácome.
“Retirar el punto para mejor estudio es solo un subterfugio, ya que el PSOE tuvo 15 días de período de alegatos, y no expuso ninguna enmienda al respecto, cosa que el PP sí hizo”, explica el alcalde. “Es decir, el PSOE dijo que habría que modificar varios puntos de la propuesta, pero hicieron cero alegatos, porque su única intención era votar ‘no’, pero nunca que la propuesta saliera adelante con alguna enmienda”, dice Pérez Jácome, “por eso no la hicieron”.
El regidor entiende que “estamos ante un ‘non polo non’ enfermizo y malévolo del líder socialista, que ya llevó al juzgado las ayudas a autónomos de la Diputación para poder anularlas, que ya votó en contra de las inversiones en Ourense de 62 millones de euros de la megamodificación de crédito, y ahora vota ‘no’ a la bajada del impuesto de vehículos en Ourense”, aclara el regidor, que recuerda que “en 2017 el PSOE también votó en contra de la baja de un 20% del IBI ourensano”.
“La filosofía que entiende el PSOE, y Villarino en particular, es clara: cuanto mejor esté Ourense, peor para el PSOE”, argumenta Gonzalo Pérez Jácome. “Así que Villarino intenta que Ourense ciudad esté mal, de modo que el PSOE cree que así podrán tener más opciones en las elecciones municipales de 2023. Es decir, una decisión partidista y nada social”.
Jácome entiende que “la bajada del 40% en el impuesto de vehículos es primordial para aliviar el bolsillo de tantas familias, ciudadanos y empresas, en una época de crisis como la que jamás habíamos vivido”. Teniendo el concello fondos propios con un alto remanente, explica el alcalde, no tiene sentido que la presión fiscal sea alta. Además, observa Gonzalo Pérez Jácome, “no produciría mermas, ya que muchos censados en otros municipios que viven en la capital se censarían de nuevo en Ourense, de modo que el estado español aumentaría la partida destinada a la ciudad”.
El psoe dice que la rebaja del IVTM pone en peligro la sustentabilidad presupuestaria del concello
Por su parte, el PSdeG-PSOE acusa a Jácome de pretender “imponer decisiones populistas”, en respuesta a las declaraciones del alcalde en las que culpa a los socialistas de usar la estrategia del “non polo non” para echar atrás la rebaja del impuesto de circulación. En este sentido, desde el grupo municipal socialista alertan de que la medida que pretende aprobar el alcalde atenta contra la sostenibilidad presupuestaria del concelloy atiende a un modelo “claramente regresivo”.
“Dos años después, y a pesar de los acontecimientos, Jácome aun sigue sin asumir que no tiene mayoría para gobernar y que nunca la va a tener en los dos años que le quedan al frente de la alcaldía; ni siquiera después de haberse arrastrado otra vez para ponerles «paguiñas» a los concelleiros del Partido Popular”, señalan los socialistas. “Es un claro ejercicio de demagogia por parte de un alcalde que pretende tapar su incapacidad echándole las culpas a los demás”, manifiestan, al tiempo que apuntan a que la rebaja del impuesto sobre los vehículos de tracción mecánica con la finalidad de incrementar el censo de habitantes –según lo manifestado por el alcalde–, es una medida “de concellos de tercera” que carecen de los recursos necesarios para llevar a cabo políticas activas que les permitan atraer y fijar población. 
Los socialistas aseguran que, de rebajarse este impuesto en los términos que pretende hacerlo el alcalde, se estaría incurriendo en una “grave precarización de la administración local” –causaría un impacto del 43 % sobre las arcas municipales– por lo que instan al ejecutivo local a articular una reforma fiscal global, y no “aleatoria” sobre temas “escogidos a dedo por el alcalde en función de intereses propios y no del interés común de la ciudad”. De este modo, desde el PSdeG-PSOE de Ourense se muestran a favor de caminar hacia un modelo de movilidad alternativo, que apueste por la descarbonización de la ciudad, primando el transporte colectivo o la bicicleta, en vez de “atraer vehículos y fomentar un estilo de vida no saludable a base de contaminación y conductas sedentarias”.
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