El convenio, por el que se atiende a 76 concellos, estará en vigor los próximos 4 años

El Consello de la Xunta autorizó esta mañana la renovación del convenio de colaboración entre la Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama) y la Diputación de Ourense, con el fin de que las 11 microplantas para la transferencia de residuos urbanos que operan en la actualidad en la provincia continúen siendo gestionadas de forma sostenible, es decir, con la máxima eficiencia y el menor coste económico.
El convenio, con una vigencia de cuatro años desde el próximo 1 de julio, prevé un presupuesto de 1 millón de euros, con los que se estima que se gestionarán cerca de 47.000 toneladas anuales de basura. La Diputación, propietaria de las instalaciones, aportará el personal, mientras que Sogama se encargará del transporte de los residuos transferidos en las mismas hasta el Complejo medioambiental de Cerceda, para su tratamiento.
Así, se colaborará en el servicio que ofrecen las microplantas de O Carballiño, O Ribeiro, Terra de Celanova, A Limia, Monterrei, Santa Águeda, Ourense, NaveaBibei, Baixa Limia, Conxo- Frieiras y Viana do Bolo, que garantizan el servicio a 76 concellos de la provincia y una población estimada de 180.000 vecinos.
De forma paralela, Sogama y la Diputación también vienen colaborando en la implantación del compostaje doméstico en los concellos de la provincia con menos de 20.000 habitantes —todos menos la capital—. La pretensión es que los vecinos autogestionen la materia orgánica en sus propias viviendas.
En el marco de este programa, al que están adscritos 81 concellos, se repartieron 1.125 composteros entre otras tantas viviendas, desarrollándose igualmente la correspondiente campaña formativa y de concienciación.
Más allá del convenio, la Xunta de Galicia, a través de Sogama, pondrá en marcha una planta de biorresiduos en Verín, concretamente en el polígono industrial de Pazos, que dará servicio directo a 22 concellos. Esta instalación estará apoyada por dos plantas de transferencia —Ourense y A Rúa—, en las que se habilitará una tolva específica para trasvasar, a contenedores de gran capacidad, la materia orgánica recogida selectivamente a través del quinto contenedor, de color marrón, que se implantará en las calles, transportándola a la planta de biorresiduos.
La planta de transferencia de Ourense podrá dar servicio a 52 concellos y la de A Rúa, a 18. De este modo, se garantiza que 92 concellos de la provincia de Ourense dispongan de una planta de biorresiduos, o de una planta de transferencia, a menos de 50 km de distancia.
Esta red formará parte de una más amplia ya diseñada para atender las necesidades del conjunto de Galicia y que estará conformada por otras tres plantas públicas de biorresiduos —la de Cerceda, ya en operación; y las proyectadas en Cervo y Vilanova de Arousa—, además de la de Verín. Las cuatro instalaciones estarán apoyadas por un total de 13 plantas de transferencia.
Si bien la gestión de los residuos urbanos es una competencia municipal, este amplio mapa de infraestructuras, en el que se invertirá 35 millones de euros, se crea precisamente para ayudar a los concellos a dar debido cumplimiento a sus deberes legales: implantar la recogida selectiva de la materia orgánica, todo más tardar, el 31 de diciembre de 2023.
Categorías: Noticias